28 de julio de 2017

Tia

Nunca voy a ser Tia.
No al menos de sangre, eso seguro.
Y duele.
Duele en lo mas profundo. 
Pero cada tanto,
A veces,
Alguien te alegra el corazón.
De pronto estoy sentada con el bebe a upa, y su papa le dice a la madre del nene:
Dejalo. Esta con la tía.
Y todo alrededor deja de moverse.
El pecho me esta por explotar de alegria.
Y la sonrisa no me entra en la cara.
Yo, tía de alguien.
No es de mi sangre. Lo se.
Pero no me importa.
Esa palabra es capaz de derrumbar cualquier pared o inseguridad.
Y de llenar de alegría a una persona